viernes, julio 30, 2010

Los niños de Morelia

Quinientos niños. Quinientas familias desmembradas. Quinientos seres humanos en la etapa más vulnerable de su vida separados de las únicas personas en las que se puede confiar plenamente para que los pueda proteger, alimentar y educar. Quinientos desterrados de la patria en la que acababan de nacer. Quinientos pecados capitales impresos en la frente de Francisco Franco y de la monarquía que lo manipulaba. Quinientos ejemplos del sufrimiento causado por el odio y la ambición.
En 1931 Alfonso XIII abandona España después de las votaciones en las que resultaban triunfadores los candidatos republicanos. Logra establecerse un régimen republicano, la denominada Segunda República. Acechados y acosados como desde siempre por los poderes de derecha (militares, curas y monarcas), se temía que se desatara una revuelta armada. Los peores presagios se hacen realidad en 1936, cuando comienza un levantamiento armado presidido por los militares José Sanjurjo, Emilio Mola y Francisco Franco, la denominada Guerra Civil Española. Lo que el país ibérico había logrado con el voto popular pretendía ser aplastado con la fuerza. Media España se levanta en guerra contra la otra mitad. Si bien la lucha no es pareja. La facción monárquica es apoyada fuertemente por los regímenes fascistas de Alemania e Italia. La U.R.S.S. no logra dar un apoyo efectivo a la facción republicana debido a los bloqueos marítimos llevados a cabo por los otros dos países.
Debido a la ofensiva irrefrenable de los sublevados muchos españoles tienen que abandonar su país. En 1937 salen rumbo a México 456 menores, entre huérfanos de guerra e hijos de combatientes republicanos. El 7 de junio llegan al puerto de Veracruz a bordo del vapor francés Mexique. Las gestiones para que lleguen a nuestro país son por parte del Comité de Ayuda a los Niños del Pueblo Español, establecido por el presidente de la República en aquel entonces, Lázaro Cárdenas del Río. El presidente Cárdenas había participado en la entonces reciente Revolución Mexicana, de inspiración y carácter social, por lo que tenía simpatías con el gobierno español republicano.
Se considera que Lázaro Cárdenas fue el presidente que llevó a la práctica muchas de las conquistas revolucionarias de 1910, que habían permanecido en el campo de las ideas. Nacionalizó el petróleo, que pertenecía a compañías extranjeras. Nacionalizó los ferrocarriles. Impulsó la reforma agraria. También fundó el Instituto Politécnico Nacional, el Instituto Nacional de Antropología e Historia y el Colegio de México. Amplió la red de carreteras. Permitió la entrada de refugiados políticos de muchos países.
Nació en Jiquilpan, en el Estado de Michoacán, al occidente del país. Fue gobernador de ese Estado. Seguramente por ello el destino final de los niños fue la ciudad capital de dicha entidad, Morelia.
El día 10 de junio llegan los infantes a la ciudad de Morelia. Contaban con entre 6 y 12 años de edad. Fueron alojados en el internado México-España, consistente en dos edificios, uno para las niñas y otro para los niños. Había sido un seminario salesiano. Se acondicionaron para instalar el internado y áreas docentes. Después de un año de guerra y el largo viaje en barco, su periplo apenas comenzaba.
Se habla de la rebeldía de los recién llegados. Algunos otros alegan que chocaron con la conservadora sociedad moreliana de ese tiempo. Un tal Manuel Zorrilla hizo un furioso discurso contra la protección que se daba a niños extranjeros y “rojos”. Luego son acusados de apedrear iglesias morelianas, tal vez motivados por la filiación del clero con los nacionalistas durante la guerra. Uno de ellos, Francisco Nabot Satorres, muere electrocutado. Debido a esto se amotinan y logran la destitución del director. Por fin llega cierta estabilidad cuando asume el cargo Roberto Reyes Pérez, que se apoya entre los muchachos que ejercían liderazgo sobre sus compañeros para imponer disciplina. Seis años permanecen en el internado, tiempo en que se forja un fuerte sentimiento de camaradería.
Al terminar el periodo presidencial de Cárdenas cada uno comienza a hacer su vida por su propio camino. Algunos se regresan a España, la mayoría se queda en México. A la fecha viven todavía 143 de esos niños, 20 en la madre patria y 123 aquí. Pero la mayoría se siguen reuniendo una vez al año, hasta nuestros días, aunque año con año van siendo menos.
Los niños de Morelia no fue un caso único. Se calcula que alrededor de 5000 niños españoles fueron asilados en Bélgica y otros 3000 en la Unión Soviética. La Guerra Civil produjo además 500,000 víctimas.
Después de la victoria nacionalista Francisco Franco ejerció una dictadura hasta su muerte acaecida en 1975. Entonces se proclama rey a Juan Carlos I, nieto de Alfonso XIII. Es decir, no solo el pequeño grupo de personas, sino se podría decir que la misma familia que causó tanto derramamiento de sangre y tantas tragedias humanas y que violentó un histórico proceso democrático, sigue en el poder.