jueves, mayo 20, 2010

¡Que inviten!

Por correo me llega esta noticia que transmito a ustedes, para que vean como nos las gastamos los sahuayenses. Mi único comentario es ¿porqué no han invitado? El original viene La Voz de Michoacán del 9 de mayo, página 19.

Pseudoestudiantes que llegan de
Sahuayo sólo estafan a sus padres
con el pretexto de estudiar, pero
vienen a hacer de todo menos
ilustrarse. Así lo denuncian vecinos
de la calle Portugal, en la colonia
Villa Universidad.
“Hemos hecho denuncias ante
la Policía Estatal y el Ayuntamiento,
pero nada; ninguna autoridad
se digna a resolver el escándalo
y las fiestas que hacen en las
madrugadas”, explicó Alejandro
Gutiérrez, un profesor jubilado
de la Universidad Michoacana.
Según el denunciante, se trata
de alrededor de 10 jóvenes que
se hacen pasar por estudiantes
de la Universidad Michoacana y
del Instituto Michoacano de
Ciencias de la Educación (Imced),
en su mayoría provenientes
de Sahuayo, quienes rentan la casa
con el número 43 en la calle
Portugal, y quienes cada semana
hacen sus pachangas a lo grande.
“Hemos llegado a contar
hasta 100 invitados, pretexto
por el que el ahora director de
Seguridad Pública del Estado,
Sergio Verduzco, llegó a decir
por los informes de elementos
de seguridad a su cargo, que no
se puede hacer nada por que se
trata de un salón de fiestas”, narró
Alejandro Gutiérrez.
Cuando los vecinos a las 4 de
la mañana piden auxilio al 066
para que controlen el escándalo
y poder descansar unas horas,
los elementos de seguridad que
visitan este antro casero, simplemente
dicen, entre otros argumentos:
“están en un domicilio
particular, y no podemos hacer
nada dado que hay derechos humanos
que los protegen”.
Nadie pone en duda que un
domicilio particular protege las
garantías individuales de quien
lo habita, pero los responsables
de hacer cumplir la ley no han
dejado de ser parciales porque,
¿quién protege las garantías individuales
de los niños y las niñas
vecinos de éste domicilio?,
indicaron los inconformes.
“De la escuela de mis hijas me
llamaron la semana pasada porque
las niñas se quedaron dormidas
en clase. La noche anterior la
pasaron en vela, asustadas por
los porrazos que estos estudiantes
se la pasaron dando en la pared;
se escuchaban golpes de
martillos, de patadas y hasta valazos
tiraron en el jardín”, explicó
el representante de los vecinos.
Para resolver este problema se
necesita de la coordinación de
muchas instituciones, incluidos
los inspectores de la Dirección de
Protección Contra Riesgos Sanitarios
(Direpris), ya que la casa que
se ubica en Portugal 43 es un foco
de infección. Desde el marco de la
puerta se aprecia cómo viven estos
estudiantes: “el lugar huele a
cloaca, sin puertas y con los cristales
rotos, con colchones en los patios
que poco falta para que críen
ratas si es que no las tienen, porque
cucarachas sí que abundan y
sólo hoy tiraron la basura”.
Desde la calle se puede ver
en una mesa de comedor, que en
hipótesis sirve para consumir
alimentos, inundada de basura,
botellas, bolsas, papeles y otros
desperdicios que no describimos
por deferencia con los lectores
de La Voz de Michoacán.
“No sé los nombres de todos
los estudiantes, sólo de uno que
es mi alumno pero que se burla
de mí cuando lo abordo para ver
el problema. Se llama Gerardo
Cervantes Quesada, es estudiante
de la carrera de Arquitectura;
de otros sólo sabemos que son
parientes del señor Néstor Ramírez,
propietario de la vivienda y
quien tiene una mueblería en Sahuayo
llamada con el mismo
apellido, Ramírez”.
“Otros tres se dicen estudiantes
del Imced y pertenecer a la selección
de básquet de la escuela;
argumentan que por eso se ponen
golpear la pared en la madrugada,
porque están entrenando;
la única referencia que temeos
es que uno usa una playera de
esa selección, con el número 15 y
con el apellido López”, agrega.
El vecino de estos estudiantes
narró que ante una queja publicada
en la columna de Toca Mal
en este diario, funcionarios del
Ayuntamiento de Morelia, buscando
cuidar el prestigio municipal,
se comprometieron a resolver
el problema en el departamento
de conciliación, donde la
señora Blanca Sánchez milagrosamente
encontró la solución:
“cámbiese de casa, nos dijo, y esa
fue toda la atención brindada”.
Los vecinos indican que están
cansados de estos vándalos con
traje de estudiantes. “No es posible
que la autoridad, que se ha
metido a catear casas de familias
humildes, no pueda hacer un cateo
en esa casa, cuando por lo
menos en una de cada tres pachangas
que hacen tiran balazos,
y a las tres de la mañana se ponen
a invitar compinches. Han llegado
a hacer carreras de caballos a
las tres de la mañana”.
Ni siquiera el Consejo de la
Ciudad ha podido apelar a favor
de las familias de la zona, a
pesar de que justamente frente
a la casa de los desmanes vive
un miembro de este presuntuoso
consejo, situación que de nada
ha valido. “Hay evidencia
de nuestras quejas en todas las
dependencias que pudieran resolver
el problema, pero las
únicas unidades que se ha llevado
a señoritas que acompañan
a estos jóvenes son las ambulancias
de la Cruz Roja por
intoxicación etílica”, dijeron.

miércoles, mayo 05, 2010

De tu arte a mi arte...

Mientras los diputados se deleitan con la presencia del cómico y actor mexicano Chabelo, pocos medios dan cuenta del premio otorgado al director de orquesta Enrique Diemecke. Y luego dicen que todo esto es cuestión de gustos. Yo creo que es cuestión de educación.