Corría el año 1990 cuando yo estaba por terminar mis estudios universitarios y la idea extendida y generalizada, para nosotros los que pensabamos en un futuro próximo dedicarnos al desarrollo de software, era que prácticamente todas las necesidades de la humanidad estaban ya cubiertas por la oferta existente. Es decir, la imaginación colectiva no iba mucho más alla de los primitivas hojas de cálculo, procesadores de palabras y herramientas de dibujo tipo Paint. Quizá encontraríamos trabajo como maestros, personal de limpieza de un centro de cómputo o en el mejor de los casos operadores de estas herramientas, pero como programadores, nada, porque ya todo estaba dicho. Casi 20 años después, y con la aparición de decenas de miles, quizás cientos de miles de nuevas aplicaciones que en aquellos tiempos no existían, yo sigo navegando contra corriente y tengo la fuerte impresión de que, en cuanto a aplicaciones de software, todavía nos falta un buen camino por recorrer.
Quién, en aquellos lejanos tiempos, se podía imaginar la omnipresencia que iba a cobrar la Internet. Ni siquiera sabíamos lo que era el HTML, y nadie se podía imaginar para que podría servir el XML, mucho menos la importancia que ahora tiene. Nadie imaginaba un blog, un MMORPG, el Twitter o los demás ejércitos de aplicaciones enfocadas a las redes sociales, la mensajería instantánea, los formatos MP3 o AVI ni la importancia de un firewall, un anti-spam, o cosas más técnicas pero igual de importantes como la programación orientada a objetos con sus IDEs, la minería de datos, los reporteadores y graficadores, y algunos otros miles de términos a los cuales se asocian otras decenas de miles de aplicaciones de software. Este campo de la ingeniería tiene una vitalidad que no muestra ningún signo de envejecimiento. El repositorio SourceForge.net, por ejemplo, alberga 180,000 proyectos de software. El portal download.com ofrece 100,000 programas entre freeware y shareware.
Sin embargo parece que el apetito de la humanidad por desarrollos tecnológicos no ha cesado; incluso, para países como el mío, parece que todavía está lejana la construcción del puente que cruce la brecha digital que nos separa de los países más desarrollados. Todavía demasiadas cosas se hacen innecesariamente a mano, se cruzan demasiados documentos físicos (papeles) de una mano a otra, de una dependencia gubernamental a la siguiente. La duplicidad de información, uno de los enemigos más primitivos a vencer en cualquier sociedad tecnológica, aquí todavía campea sin que, al parecer, los burocratas se hallan dado cuenta siquiera de qué significa. No existen estándares de comunicación de información, aunque el XML ya cumplió diez años y el OpenDocument seis. Si las pruebas de coeficiente intelectual pudieran ser aplicados a los países, México resultaría con grave retraso mental. No hay un futuro tecnológico, peor aún, no hay un futuro, para un país que se toma demasiado a la ligera estos problemas.
Y eso que no hablo de nuestra triste y entreguista posición frente al software libre, que nos compromete aún más y nos pinta un panorama aún más sombrío.
Desafiante perspectiva para la ingeniería de software en nuestro país para este 2009 (y creo que en muchos otros países) si a esto añadimos los pronósticos económicos. Sin embargo, para mi el enfoque es otro: creo que es un amplio campo para las oportunidades. He visto tantas empresas que ocupan tanto de un buen software para potenciar su funcionamiento, que creo no me alcanzan varias vidas para satisfacer las necesidades. Tal vez los ingenieros de sistemas tenemos mucho de aquel hombre flaco, idealista y algo loco que se montaba en su famélico caballo y se ponía a luchar contra los molinos de viento.
domingo, enero 11, 2009
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7 comentarios:
sin estar muy al tanto del tema, me parece que el reto no es sólo dentro de este rubro. En la mayoría de las ciencias (tanto en teoría como aplicación), México tiene un gran rezago.
En el ramo energético, por ejemplo, no se cuenta con el desarrollo necesario, cuando se poseen todos los recursos naturales disponibles. Y ahora que el gobierno se ha dado cuenta de ello quiere comenzar a explotar los recursos para producir "biocombustibles", cuando otros países se están dando cuenta que no es sustentable hacerlo.
Bueno, creo que con este comentario no expreso realmente nada, sin embargo, creo todo cambio es una amalgama; sin que se desarrolle un paradigma teórico interdisciplinario, el desarrollo siempre será parcial y antagónico.
Saludos
Ay amigo.... soy el más neófito de los neófitos!
Me hablas en mandarín y te entiendo más!
Pero que te quede clara una cosa: Te apoyo y estoy contigo!
JAJAJAJA
Luis: tanto que hablar sobre el tema. No solo en las ciencias, en todas las disciplinas se sustituye el aprendizaje y el progreso por las apariencias y la burocracia. La música por ejemplo (y esto sería un buen tema para otro post), se supone que debe ser enseñada por obligación desde la infancia, y ninguna escuela lo toma en serio. No hay una profesionalización de la enseñanza de la música. Nuestros gobernantes todo lo vanalizan, tienen manos de estómago, todo lo convierten en cagada, y lo peor es que creo que no solo es por ignorancia o ineptitud, sino que hay toda una organización perfectamente estructurada para que sigamos con la bota en el cuello. Y ni nos damos cuenta. Viva el futbol!
Champy: neófito? tu blog demuestra todo lo contrario. Tu si eres un puente en la brecha tecnológica, necesitamos muchos más como tu.
Personalmente creo que ahora es cuando hay que hacer en materia tecnológica!!
un abrazote
Hola Ernesto, sí, si es Sahuayo, Michoacán. Justo al lado de un templo antiguo muy bonito, no recuerdo el nombre.
En Diciembre del año pasado conocí a una persona que me dijo que en la empresa que trabajaba (una caja popular) cuando registraban a sus empleados en el IMSS les pedían la información en disquet de 3 y media tu crees? la chava se quejaba que ya ni siquiera conseguía donde comprarlos...
Tania8a
www.composta.net/robotania
Donde andas????
Todo bien?
Así lo espero y deseo.
2046 Besotes.
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