El presente escrito es una
reflexión sobre mi quehacer docente, enriquecido por las aportaciones de
nuestro tutor y de los compañeros de la especialidad “Competencias docentes
para la Educación Media Superior”.
Introducción
- Mi profesión de origen.
- ¿Cuándo, cómo y por qué me inicié como
maestro?
- ¿Qué pienso y siento de ser profesor?
- ¿Qué ha significado ser docente en
educación media superior?
- ¿Qué motivos de satisfacción tengo?
- ¿Qué motivos de insatisfacción reconozco?
Tuve
la oportunidad de salir de mi pequeño pueblo, Sahuayo, e irme a estudiar una
carrera en Guadalajara, en una universidad relativamente pequeña, el ITESO.
Terminé mis estudios de Ingeniería en Sistemas Computacionales en 1990. Como
seguramente muchos de mis compañeros maestros, tenía a la docencia como la
última de mis opciones, sin embargo surgió la posibilidad de trabajar en el
CETIS 121 de mi ciudad, y entré como fundador de lo que entonces era la carrera
de Computación.
Los
primeros años sufrí un periodo de adaptación, que no dudo haya tenido algo de
inquietud o incomodidad. Esto sin duda por el hecho de que yo esperaba otros
rumbos diferentes para la aplicación de mis conocimientos.
Sin
embargo considero que en la vida todo tiene cierto matiz, y creo que un
profesionista no capacitado en la docencia, puede aportar también mucho como
docente. En mi caso obviamente no tenía ningún elemento formal para
desempeñarme como maestro, pero la necesidad me hacía dar lo mejor de mí.
Tomaba como modelo a mis mejores maestros que había tenido en la secundaria, en
la carrera. Trataba de comprender qué es lo que me había gustado o disgustado
de cada uno de ellos, y trataba de repetirlo en mis propias clases. Por otro
lado siempre, para cualquier persona, no solo para los que de profesión se
dedican a esto, creo que siempre es una satisfacción impartir sus
conocimientos. Yo he sentido esa satisfacción muchas veces: descubrirle al
alumno una nueva forma de ver las cosas, enseñarle otras realidades diferentes
a las que capta en su familia o en la omnipresente televisión y en otros medios
masivos. Sembrarle la inquietud por el descubrimiento, por el crecimiento
personal. No el crecimiento de su cuenta bancaria, de sus posesiones, sino de
sus conocimientos. Más que de sus conocimientos, de un sentido crítico que lo
lleve a aprender más rápido, y a distinguir lo que debe o no debe de aprender,
y que le diga para que aprenderlo, como aplicarlo, quién se beneficia de ese
proceso.
La
frustración viene aparejada, es el otro lado de la moneda: sentir que tus
palabras no calan, que tus conocimientos no llegan, que no ejerces un cambio
profundo y permanente. Además frente a 40 o 50 personas el maestro siempre está
en la cuerda floja, siempre es el objetivo ideal de la burla, de la
descalificación, de la venganza, y un largo etcétera.
Mediante
la experiencia propia, el contacto con los colegas, y sin duda también un buen
número de cursos de capacitación, uno va adquiriendo herramientas y habilidades
para desempeñarse mejor en su labor docente. Pero, al menos en mi caso, creo
que uno no está completamente hecho; siempre hay mucho más que aprender para
desempeñarse en esta labor, no digamos ya brillantemente, sino cuando menos con
cierta decencia.
Desarrollo
En
concreto, la planeación, desarrollo y cierre de las materias que he impartido
se lleva a cabo de la siguiente manera:
Antes
del inicio del semestre, una vez que me han asignado las materias que voy a
impartir, realizo las 2 actividades siguientes:
Realizo
3 secuencias didácticas para cada materia. Estas se componen de elementos como
el tema integrador, principales asignaturas con las que se relaciona, conceptos
fundamentales, conceptos subsidiarios, competencias genéricas, competencias
disciplinares, actividades a realizar. Las actividades tienen a su vez sus
competencias, productos del aprendizaje y evaluación. En realidad carezco de la
destreza para realizar una secuencia didáctica correcta y completa, y en esto
los colegas docentes creo que han sido de poca ayuda, porque creo que tienen un
nivel muy parecido de desconocimiento de cómo elaborar una secuencia didáctica
de forma correcta.
La
segunda actividad que realizo antes de comenzar el curso es allegarme de todo
el contenido posible sobre la materia, procurando que sea el más innovador.
Esto tiene especial relevancia en las materias de computación, en las que
siempre trato de estar al tanto en los últimos conocimientos en la materia. Por
ejemplo si voy a impartir la materia “Administrar los recursos de una red”,
busco los manuales más actuales sobre planeación de redes, sobre seguridad,
sobre los más nuevos sistemas operativos de red. Para esto es necesario leer,
clasificar, separar la paja del grano, incluso la mayoría de las veces traducir
del inglés, puesto que los materiales más nuevos solo se encuentran en este
idioma. Esta labor puede extenderse mucho más allá del inicio del curso, por lo
cual voy avanzando paralelamente en la impartición de la materia y en la
organización de contenidos. Con estoy voy formando mis apuntes del curso.
El
primer día de clases me presento al grupo, doy mi nombre y una muy breve reseña
de mi labor como docente y como profesionista. Si el grupo es nuevo para mí,
los invito a que cada uno, de pie y en voz alta, se presente, y mencione su
escuela secundaria de procedencia. Al mismo tiempo les pido que pasen una hoja
para apuntar sus nombres. Esta es la base de mi lista de alumnos, puesto que la
lista oficial todavía tardará en llegar algunas semanas más.
Si
ese mismo día da tiempo (a veces son sesiones de 1 hora, a veces de 2 horas o
más), les pido que hagan una lluvia de ideas sobre sus expectativas del curso.
En seguida les proporciono el contenido del curso, con los temas y subtemas, y
la forma de evaluar, incluyendo mi exigencia de asistencia al grupo. Después
les pido que aporten algunos valores que para ellos sea importante poner en
práctica en el grupo, proponiendo yo también algunos, tales como trabajo en
equipo, puntualidad, respeto, honestidad, tolerancia, etc.
Las
actividades que desarrollo a través del curso son exposición del maestro con
preguntas intercaladas, investigación de los alumnos por equipo, exposición de
las mismas en equipo, elaboración de cuestionarios por parte del alumno, en
base a sus propios apuntes. En ciclos escolares recientes he tratado de
incorporar algunas nuevas técnicas con el propósito de fomentar la variedad del
curso y el interés del alumno. Por ejemplo dramatizaciones de algún tema en
particular, debates, actividades manuales como creación de figuras geométricas
en 3D, etc. Hay materias que se prestan a ciertas actividades, y otras
materias, a otras actividades diferentes, así que trato de encontrar la
actividad que mejor se adapte a cierta materia y a cierto tema.
Generalmente
hago una evaluación continua. Es decir, evalúo cada una de las actividades que
se realizan en el salón. También hago exámenes tradicionales, pero no les doy
una ponderación especialmente relevante, los promedio con todas las demás
actividades.
Para
cerrar el curso trato de incorporar alguna actividad que involucre todo el
contenido del curso. Cuando son materias de módulo, que involucre a otros
submódulos, impartidos por otros docentes.
Cierre
Viendo
en retrospectiva lo que he realizado durante mi carrera docente, más aún
mediante esta reflexión, me surgen constantemente nuevas ideas, me saltan a la
vista carencias, mejoras, puntos de oportunidad. Creo que hay muchísimo por
hacer para llegar a ser un mejor docente: consolidar los conocimientos y
habilidades actuales, adquirir nuevos, buscar más integración con otras
materias, con el sector productivo.
Una
de las principales y más difíciles tareas es la búsqueda constante de la
aplicación práctica, en el mundo real, de los contenidos a impartir. Esto es
especialmente difícil en las matemáticas, una materia que siempre me ha llamado
la atención .El enunciado de un teorema, árido y abstracto, no dice absolutamente
nada al alumno. Pero tampoco lo que normalmente consideran los libros como
“aplicación”: encontrar la distancia entre dos puntos, encontrar la pendiente
de una línea recta, los mínimos y máximos de una curva, entre otros miles de
ejemplos. Las matemáticas se desarrollaron para resolver problemas vitales, de
la vida diaria de los hombres, y como tal deben ser enseñadas: ahorrar dinero
en una empresa, maximizar las ganancias para determinada demanda, medir
terrenos irregulares… todo teorema debe tener una aplicación práctica e
inmediata. Considero que ese un campo muy amplio de investigación y desarrollo.